La fidelidad se construye en cada elección
La fidelidad se construye en cada elección
Escrito por

Mariano Smith

Las marcas ya no compiten solo por elección: compiten por conexión. En esta conversación, Mariano Smith analiza cómo cambió la fidelidad del consumidor, por qué cada compra vuelve a poner a prueba el vínculo con la marca y qué rol tienen la personalización, la tecnología y la recompra en la construcción de relaciones genuinas.
Las marcas ya no compiten solo por elección: compiten por conexión. En esta conversación, Mariano Smith analiza cómo cambió la fidelidad del consumidor, por qué cada compra vuelve a poner a prueba el vínculo con la marca y qué rol tienen la personalización, la tecnología y la recompra en la construcción de relaciones genuinas.
¿Cuál es esa verdad sobre el consumidor actual que muchos pasan por alto pero que para vos hoy es clave?
Lo que no podemos ignorar es la volatilidad extrema. Hoy el consumidor tiene un abanico de opciones infinito en la palma de su mano y la barrera para probar una marca nueva es casi nula.
Muchos dan por sentada la fidelidad, pero la verdad es que cada compra es una elección de cero. El cliente no te "pertenece"; tenés que ganártelo en cada transacción.
En el contexto actual, ¿dónde ves el mayor desafío para el consumo masivo y qué oportunidad te entusiasma más?
El desafío es la fragmentación de la atención: es difícil ser relevante cuando el ruido es constante.
Pero la oportunidad que me entusiasma es la personalización. Poder usar la data no solo para vender más, sino para entender mejor el contexto de cada persona y ofrecerle lo que necesita en el momento justo.
Se habla mucho de IA y tecnología, pero en el día a día, ¿cuál es la innovación que realmente está cambiando el juego?
Hoy, en consumo masivo, aterrizar verdadera innovación es cada vez más difícil, especialmente cuando comparamos nuestra velocidad con industrias como la tecnológica que cambian la vida de la gente radicalmente.
Para mí, la innovación que cambia el juego es la que logra rescatar la conexión emocional. La tecnología debe ser el medio para volver a lo básico: generar un vínculo humano que el precio o un algoritmo no puedan romper.
En un mundo con tanta data, ¿en qué indicador te fijás para saber que van por el camino correcto?
Miro la tasa de recompra orgánica.
En un mercado con tantas opciones, que un cliente te vuelva a elegir sin que medie una oferta o una publicidad agresiva es el único indicador real de salud.
Es lo que me confirma que esa conexión emocional existe y que estamos haciendo las cosas bien.
¿Cuál es esa verdad sobre el consumidor actual que muchos pasan por alto pero que para vos hoy es clave?
Lo que no podemos ignorar es la volatilidad extrema. Hoy el consumidor tiene un abanico de opciones infinito en la palma de su mano y la barrera para probar una marca nueva es casi nula.
Muchos dan por sentada la fidelidad, pero la verdad es que cada compra es una elección de cero. El cliente no te "pertenece"; tenés que ganártelo en cada transacción.
En el contexto actual, ¿dónde ves el mayor desafío para el consumo masivo y qué oportunidad te entusiasma más?
El desafío es la fragmentación de la atención: es difícil ser relevante cuando el ruido es constante.
Pero la oportunidad que me entusiasma es la personalización. Poder usar la data no solo para vender más, sino para entender mejor el contexto de cada persona y ofrecerle lo que necesita en el momento justo.
Se habla mucho de IA y tecnología, pero en el día a día, ¿cuál es la innovación que realmente está cambiando el juego?
Hoy, en consumo masivo, aterrizar verdadera innovación es cada vez más difícil, especialmente cuando comparamos nuestra velocidad con industrias como la tecnológica que cambian la vida de la gente radicalmente.
Para mí, la innovación que cambia el juego es la que logra rescatar la conexión emocional. La tecnología debe ser el medio para volver a lo básico: generar un vínculo humano que el precio o un algoritmo no puedan romper.
En un mundo con tanta data, ¿en qué indicador te fijás para saber que van por el camino correcto?
Miro la tasa de recompra orgánica.
En un mercado con tantas opciones, que un cliente te vuelva a elegir sin que medie una oferta o una publicidad agresiva es el único indicador real de salud.
Es lo que me confirma que esa conexión emocional existe y que estamos haciendo las cosas bien.